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Amortiguadores

     

Hay al menos una decena de marcas de amortiguadores con mucho prestigio y con amplia gama para satisfacer a cualquier bolsillo, pero según la experiencia de los vendedores, la mayoría de los usuarios desconocen la importancia que este tipo de sistema tiene para la comodidad y sobre todo, la seguridad de su vehículo.

Las piezas fundamentales

La misión de los amortiguadores es similar a la que realizan las rodillas en nuestro cuerpo; amortiguan -valga la redundancia- cualquier imperfección del terreno y nos mantienen pegados a él. La importancia radica en mantener el control del vehículo en curvas y mantener la eficacia y evitar el desgaste de todas las piezas del auto antes de tiempo.

Para conocerlos en detalle existen tres tipos generales.

· Convencional: Es el más económico y fácil de instalar. Su funcionamiento es hidráulico mediante aceite y en términos generales privilegia la estabilidad por sobre la suavidad.

· De gas Bitubo: Empleado cada vez más, sobre todo en vehículos de alta cilindrada, ofrece una buena relación seguridad/confort y excelente absorción de baches.

· De gas monotubo: Es el más complejo y moderno, muy utilizado en vehículos de alta gama. Ofrece niveles de seguridad insuperables en perjuicio de la comodidad. Es el más rígido de los tres, pero dura casi toda la vida útil del vehículo.

¿Cómo Funcionan?

Gran parte de la seguridad y comodidad de nuestro vehículo depende de la suspensión. De esta forman parte las barras estabilizadoras -que impiden que el vehículo se incline más de la cuenta, los muelles para mantener la carrocería a cierta altura del suelo y los amortiguadores, que regulan las oscilaciones de los muelles, impidiendo que rebotemos continuamente.

Aunque vimos que existen tres tipos genéricos de amortiguadores, todos presentan un diseño similar. Se trata de cilindros, sujetos por un lado a la carrocería y por otro a las ruedas, cuyo interior aloja otro tubo con aceite o gas. Según las irregularidades del terreno, se comprime o estira manteniendo la rueda siempre en contacto con el camino, independientemente de las irregularidades que existan. No sólo el uso los desgasta, también el polvo y el agua van mermando progresivamente su eficacia.

Consejos para la Instalación de Amortiguadores.

Lo primero de todo es asegurarse de que se adquiere el amortiguador correcto. Para ello, le suministraremos a nuestro proveedor la marca, modelo y tipo del coche, su año de fabricación (no de matriculación), tipo de eje (rígido o independiente), diámetro de la llanta, así como el tipo de suspensión (muelles helicoidales, ballestas, etc).

No debe utilizarse la pistola neumática para instalar los amortiguadores nuevos. Sólo la usaremos para desmontar los viejos. Al apretar las tuercas y pernos con una pistola neumática, durante la instalación del amortiguador, podemos dañar gravemente las piezas de montaje.

Utilice siempre herramientas apropiadas y en perfecto estado de seguridad. No agarre ni dañe el vástago pulido del pistón con tenazas, alicates u otras herramientas. Esto dejaría señales en el vástago, dañando el retén y provocando pérdidas de aceite, una de las causas de fallo más comunes en los amortiguadores.

Es muy importante utilizar siempre un compensador de muelles adecuado y en perfecto estado de seguridad. No utilice ninguna otra herramienta para comprimir el muelle. Un muelle mal comprimido puede provocar heridas de gravedad. Al sustituir un cartucho, vierta siempre algo de aceite de motor en la columna vacía antes de introducir el cartucho nuevo. Este aceite permitirá la disipación del calor acumulado en el cartucho.

Con el amortiguador en la mismo posición que estará cuando se instale (generalmente en posición vertical), cébelo tirando del vástago del pistón y empujándolo hacia dentro varias veces.

Apriete la fijación superior del amortiguador una vez que el coche vuelva a descansar sobre las ruedas. Al colocar el coche sobre las ruedas, la suspensión se comprime hasta su posición estática normal, lo que evita una compresión excesiva en las gomas de montaje al apretar las tuercas.

Utilice siempre una llave de par para apretar las tuercas y pernos al par de torsión que se indique en las hojas de instrucciones de montaje, o en las recomendaciones del fabricante. Un apretado excesivo podría dañar las piezas de montaje, lo que conllevaría un fallo prematuro del amortiguador. Para que el confort en la conducción y la adherencia al suelo sean máximos, es preciso comprobar y ajustar los siguientes aspectos de la alineación de la dirección:

a) Ángulo de convergencia o divergencia.

b) Avance.

c) Caída (positiva o negativa)

Consecuencias de una Suspensión en mal Estado

Los conductores adaptan su modo de conducción al progresivo deterioro de los amortiguadores y a la reducción de adherencia que ello conlleva. Con frecuencia, no son conscientes de que están conduciendo con amortiguadores en mal estado.

Los amortiguadores en mal estado aumentan el desgaste de las piezas mecánicas del vehículo: muelles de suspensión, dirección, rótulas, diferencial, neumáticos, casquillos de goma de la suspensión, caja de dirección, cojinetes de las ruedas, conjunto suspensión, rótulas de dirección, etc. Las consecuencias directas de conducir con amortiguadores en mal estado son, aumento de la distancia de frenado, disminución de la visibilidad nocturna, fatiga del conductor, mayor riesgo de aquaplaning y menos adherencia al suelo.

Comprobación de los Amortiguadores ¿ Y si están en perfectas condiciones?

No es necesario ser un experto para identificar el momento en que estos deben ser reemplazados. Existen varios puntos que se pueden revisar y responder la pregunta. A continuación se detallan algunas pruebas que podemos realizar para determinar el estado de los amortiguadores y del conjunto de suspensión.

Prueba del rebote: Observe bien su vehículo. Si el capó se inclina en exceso hacia delante o se balancea más de la cuenta, es hora de cambiarlos. Si el vehículo oscila más de una vez al aplicar presión hacia abajo sobre la carrocería, podemos sospechar que los amortiguadores están gastados. Esta prueba no siempre es exacta, sobretodo si se trata de suspensiones modernas, como las columnas de suspensión. Una prueba sencilla consiste en apoyarse en la esquina del vehículo y cargar hacia abajo. Si balancea mucho, deberás cambiarlo.

Prueba de conducción: Puede realizarse una prueba sencilla de conducción prestando atención específicamente al comportamiento del vehículo durante la frenada y los giros. Podemos realizar la prueba con viento lateral y sobre firme mojado. Existen elementos que solo podrán ser confirmados en un taller, como la pérdida de aceite de los amortiguadores o el desgaste de ciertas piezas. Si notas que con viento lateral te cuesta mantener la trayectoria recta, es conveniente revisarlos a la brevedad

Prueba de suspensión: Los neumáticos son otro de los elementos que más sufren: cuando los amortiguadores están en mal estado un desgaste irregular evidencia su mal estado. Un conjunto de prueba de suspensión permite medir la asimetría de la suspensión entre la dos ruedas de un mismo eje, así como medir la eficacia de la suspensión mediante adherencia rueda a rueda, midiendo su fuerza de apoyo dinámica mínima.

Sin embargo, las características del amortiguador sólo pueden verificarse retirando éste del coche y utilizando un dinamómetro, el cual permite registrar las fuerzas de compresión y rebote del amortiguador. Estos instrumentos son utilizados por los proveedores de equipos para la producción y control del desarrollo de nuevos productos. A la hora de interpretar el resultado de una prueba de suspensión debemos tener en cuenta que, se considera aceptable una eficacia mínima del 40 por ciento, pero con ese grado de eficacia es recomendable examinar el estado de la suspensión (muelles, casquillos de goma, rótulas y amortiguadores). Una asimetría de la suspensión de las dos ruedas del mismo eje superior al 20 por ciento es inaceptable, por lo que se hace necesaria una comprobación y revisión de todo el sistema.

En todos los casos, aún cuando el valor de adhesión sea aceptable (superior al 60 por ciento) es indispensable un examen visual de los amortiguadores para detectar pérdidas, óxidos, golpes, etc, que aún no se manifiestan en las pruebas pero que ocasionarán una avería en poco tiempo.

Inspección visual: las señales visibles que indican con más claridad que un amortiguador está defectuoso son las siguientes:

- Montaje roto o deteriorado, bien por fatiga del metal o por corrosión muy extendida.

- Deformación del cuerpo del amortiguador que puede dificultar o impedir el movimiento del pistón.

- La pérdida de aceite del amortiguador provoca mal funcionamiento y pérdida de amortiguación.

- Grietas o deformaciones anormales en los casquillos de montaje, que pueden provocar ruidos en la suspensión al acelerar, frenar o conducir sobre badenes, baches, etc.

- Corrosión del vástago del pistón que provoca un rápido deterioro del retén de aceite, con la consiguiente pérdida del mismo.

- Desgaste irregular de los neumáticos que puede indicar desgaste de los amortiguadores

- Protector antisuciedad y/o cabezal de choque de compresión dañado.

Cambio de Amortiguadores

Según el tipo de vehículo, el cambio de amortiguadores puede ser mas o menos difícil. En todo caso se necesitan unas herramientas especiales, sobre todo los llamados tensores del muelle. La mayoría de los amortiguadores actuales están equipados con unos fuertes resortes en hélice (muelles) que están sometidos a una gran presión.

En cualquier caso primero se desmonta todo el elemento amortiguador y en un segundo paso, el amortiguador. El desmontaje del tubo amortiguador puede implicar un gran numero de trabajos previos, como, por ejemplo, el aflojamiento de los ejes motrices.

Al desmontar el elemento de amortiguación es fundamental primero trabajar en la parte de las ruedas y en una segunda fase aflojar el tubo de suspensión por la parte superior. Se empieza por soltar todas las partes que forman el freno, como por ejemplo los cables de toda la tubería de freno y el asiento del freno. Abajo en el caso de una suspensión Mac Pherson que es la mas común en suspensiones delanteras, el tubo de amortiguación esta fijado firmemente al brazo transversal articulado mediante unos pasadores y unas tuercas. Quite los tornillos y seguidamente haga palanca para extraer el tubo amortiguador del brazo transversal articulado mediante un desmontable.

Con ello el tubo amortiguador queda libre de sujeción en la parte inferior. Ahora solo falta quitar desde arriba las tuercas de soporte del compartimiento motor. Ahora ya se puede sacar por debajo el tubo de amortiguación. Antes de cambiar desenroscar o limpiar algo en el elemento del amortiguador, el muelle debe estar asegurado con los tensores.

Atención: al tensar los muelles proceda con mucha exactitud. Lo mejor es colocar tres tensores de muelle, nunca uno solo. Los tensores se colocan respectivamente en el anillo superior y en el anillo inferior y se los coloca con suavidad sin tensar todavía el muelle (como se ve en la fotografía del principio). Solo cuando los tres tensores estén colocados en la posición adecuada. Fíjelos con una llave. Para ello debe proceder de una forma alternada, es decir, no apretar del todo un tensor y luego los demás, sino hacerlo poco a poco en todos. El muelle estará tensado cuando los tensores no puedan sacarse sin tener que emplear algo de fuerza.

Entonces se procede al desmontaje del amortiguador. Para ello desatornille primero la guía superior del tubo de amortiguación y luego desmonte el platillo superior.

Ahora saque el muelle sin realizar ningún tipo de esfuerzo. El amortiguador esta protegido por un manguito de goma de la suciedad. Quite este manguito de goma, aunque puede estar sujeto de forma muy firme no debe rasgarse ni romperse. En caso de que se rompa se tendrá que renovar. Así se logra desmontar el amortiguador de muchos vehículos en otros se deben soltar algunas fijaciones mas por el extremo inferior.

El montaje del amortiguador se produce luego en la secuencia contraria. Al colocar el manguito proceda de la forma contraria.

Preste atención al volver a colocar el muelle, pues este solo puede entrar en el platillo inferior en una posición determinada. En el platillo hay un orificio previsto para colocar el extremo del muelle. Fije de forma extremadamente fuerte los platillos y no suelte los tensores bajo ningún concepto hasta que la guía superior este montada de nuevo. No soltar los tensores uno tras otro, sino de forma paralela. Finalmente coloque el elemento amortiguador de nuevo en el vehículo.

El cambio de los amortiguadores traseros es distinta y mas sencilla ya que las suspensiones traseras modernas sustituyen los muelles por barras de torsión como se ve en la figura de abajo. Se trata de una suspensión de ruedas independientes por brazos tirados con barras de torsión transversales.

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